martes, 14 de marzo de 2017

En primera línea de playa. Rastros e indicios.

No, no voy hablar de apartamentos en primera línea de playa, fruto de la especulación urbanística que tanto daño ha hecho al litoral español entre la década de los sesenta hasta la actualidad. Voy hablar de otros individuos que viven en la zona marítimo terrestre de nuestras costas y que precisamente ni especulan ni destrozan el entorno, todo lo contrario, forman parte de un ecosistema en el que coexisten estos y el medio dando lugar a un hábitat de gran riqueza.

Nos centramos en un territorio que consiste en pinares costeros limítrofes con áreas de playa y la zona intermareal. Cuando hablamos de playa es común que la asociemos a especies marinas, como peces, algas y miles de invertebrados marinos que viven en la zona que temporalmente queda inundada por las mareas. Pero cuando nos situamos en litorales que aún no han sido víctimas de la especulación urbanística, y esperemos que no llegue nunca, y que además van acompañados de pinares bien conservados, aparte de las especies marinas encontramos también otras especies asociadas a medios terrestres y que le dan aún más riqueza si cabe.

Ello nos lo demuestran los numerosos indicios de fauna carnívora que encontramos al caminar por estos interesantes enclaves. En un sosegado paseo parándonos y observando, dimos con una serie de rastros curiosos de esta fauna y que resultan interesantes de interpretar, los comento a continuación. 

Ya adentrados en la zona de pinar encontramos esta escarbadura donde un detalle nos desveló directamente a su autor, justo delante de ella se había quedado impresa la huella de un zorro. Por el tamaño de la escarbadura posiblemente el zorro quiso desenterrar algún invertebrado que seguramente llegaría a formar parte de su dieta.

Escarbadura de zorro (Vulpes vulpes) donde ha dejado impresa una huella.

A través de los excrementos podemos averiguar la alimentación que tiene una especie concreta en un momento determinado. Este excremento también de zorro estaba compuesto exclusivamente por frutos de enebro, los enebros estaban cargados de ellos, de hecho este excremento estaba justo debajo de uno. Se ve que en esta fechas en esta zona de la costa los enebros deben cobrar gran importancia en la dieta del zorro, aunque por los restos parece no lo aprovechan demasiado en el proceso digestivo.

Excremento de zorro con restos de frutos de enebro.

Otra escarbadura de zorro nos revelaba otra versión. En este caso una galería había sido desmantelada con tenacidad, lo cual daba a entender que esta vez el raposo debió estar buscando algún micromamífero que vivía en su interior y que seguramente habría detectado gracias a su afinado olfato.

                           
Escarbadura de zorro donde se observa la galería de un micromamífero.

Otra grata sorpresa fue saber que el tejón también campeaba por esta mismísima línea de playa. Encontramos un precioso rastro que seguimos y que nos llevó a sus posibles escarbaduras, algo diferente a las de zorro y conejo ya que es algo más vertical.


Huellas de tejón (Meles meles).

 Posible escarbadura de tejón.

No faltaban los indicios de conejos que también abunda en estos densos pinares. Letrinas, escarbaduras y huellas nos lo mostraban durante el camino.


Letrina y huellas de conejo (Oryctolagus cuniculus).

Ya dentro del área de playa, numerosas huellas de zorro nos dan a entender que son asiduos de esta zona y parece que forma parte de sus campeos rutinarios.





Otro indico de su presencia en la zona de playa, fue este enorme excremento que seguramente actuaba como baliza territorial y que estaba compuesto en gran parte por élitros de coleópteros, una presa fácil y abundante en los sustratos arenosos del pinar.

Excremento de zorro compuesto mayoritariamente de élitros de coleópteros.

Pero sin lugar a dudas la gran alegría fue encontrar lo que buscábamos. También la nutria vive en primera línea de playa. Pero mejor dejemos este emocionante capítulo para otro momento...

Huellas de nutria (Lutra lutra).


 Como siempre, gracias por vuestra visita.

lunes, 20 de febrero de 2017

Vistas craneales de la nutria (Lutra lutra)

A continuación dejo unas imágenes de diferentes vistas y toma de medidas del cráneo y mandíbula de la nutria paleártica (Lutra lutra). Podríamos decir a groso modo, que la nutria presenta un cráneo más ancho y más plano que otros carnívoros, seguramente una adaptación para desenvolverse en el medio acuático, su medio de vida, y poder dar captura a sus presas. Destacar también, unos potentes caninos, que en ocasiones podemos apreciar marcados en las presas que consume, bien en peces o bien en las conchas de almejas o náyades que comunmente incorporan a su dieta.

Al final de estas vistas craneales, subo también uno de sus rastros cuando este precioso mustélido se disponía al salir del agua, en el que se aprecia a la perfección el agrupamiento de huellas típico que dejan cuando se desplazan.










Vistas craneales de  la nutria (Lutra lutra)


Huellas de nutria al salir del agua


Como siempre, gracias por vuestra visita.

lunes, 6 de febrero de 2017

Cuando no estás...

Cuando andamos por el bosque percibimos cosas, la intuición nos puede ayudar a imaginar lo que sucede, pero no sabemos exactamente lo qué o quién pulula por allí. Los rastros dejados por la fauna también nos dan una aproximación de ello, pero solo es una mera aproximación. ¿Qué pasa realmente?, ¿cómo se mueve el monte cuando no estamos?


Cuando no estás from Esmeralda Ramos on Vimeo.

domingo, 15 de enero de 2017

viernes, 2 de diciembre de 2016

Gineta (Genetta genetta)

Preciosa letrina y huellas de gineta.




miércoles, 23 de noviembre de 2016

lunes, 21 de noviembre de 2016

Corzo morisco

El corzo morisco es la variedad de corzo que habita en las sierras de los Alcornocales, provincias de Cádiz y Málaga. Este pequeño duende se caracteriza por ser de menor tamaño, más territorial y más esquivo que el resto de corzos que habitan en la península. Fue la situación geográfica de estos enclaves y su singular climatología las que lo hicieron tan particular. Sus poblaciones alcanzan menores densidades, característica que unida a la orografía del terreno, consistente en abruptos valles y espesos bosques acompañados de una vegetación impenetrable, incrementan la dificultad de su observación. 

Corzo sorprendido mediante técnica fototrampeo